La trayectoria empresarial de Ricardo Salinas Pliego, uno de los hombres más influyentes de México, tiene sus raíces en la historia de su bisabuelo, Benjamín Ricardo Salinas Westrup, quien hizo su debut en el mundo del comercio a inicios del siglo XX en Monterrey. Su éxito se cimentó en prácticas inusuales para la época, como la implementación de "abonos chiquitos" que no solo revolucionaron su negocio de colchones, sino que también sentaron las bases de un imperio familiar.
Un comerciante visionario
Nacido el 19 de octubre de 1884, Salinas Westrup inició su carrera comercial a los 14 años. Tras trabajar con varios empresarios locales, decidió independizarse en 1906, año en que fundó Benjamín Salinas y Compañía con su cuñado Joel Rocha. La empresa se especializaba en la venta de camas y colchones, inicialmente importados de latón.
La Revolución Mexicana, que estalló poco después de la fundación de su empresa, trajo consigo un periodo de inestabilidad económica; sin embargo, Salinas Westrup supo adaptarse a las circunstancias y consolidar su negocio. Durante su liderazgo, la empresa adoptó la práctica de vender a crédito y en abonos, lo que representó un cambio significativo en la forma de comercializar bienes duraderos en México.
De Benjamín Salinas y Compañía a Salinas y Rocha
En 1917, la compañía cambió su nombre a Salinas y Rocha, estableciendo una fundición que permitió la fabricación local de camas de latón. A medida que la demanda crecía, el modelo de ventas en abonos se volvió crucial para el éxito y expansión del negocio. Esta práctica no solo facilitó el acceso a los productos a un público más amplio, sino que también cimentó la reputación de la empresa como un referente en el sector del mueble y enseres domésticos en México.
Salinas Westrup continuó al mando de Salinas y Rocha hasta 1933, cuando cedió el control a su hijo, Hugo Salinas Rocha. Falleció en 1949, pero su legado perduró a través de su familia y del imperio empresarial que había construido.
Salinas Westrup se forjó en el comercio familiar y adquirió experiencia con empresarios regiomontanos.(Grupo Salinas)
El legado del negocio familiar
El legado de Salinas Westrup perdura hasta nuestros días, año tras año, su descendencia ha expandido el imperio empresarial con empresas como Elektra, Banco Azteca y Totalplay. En 1999, el Grupo Elektra adquirió el 94.3% del capital de Salinas y Rocha, lo que significó una nueva etapa para la marca, a la cual se le reestructuraron sus operaciones y se integraron nuevas prácticas comerciales.
A pesar de la compra, algunas tiendas Salinas y Rocha aún sobreviven, manteniendo viva una de las marcas más antiguas del conglomerado. Para 2025, el nombre de Salinas y Rocha sigue en la mente de los consumidores, particularmente en el rubro de muebles y artículos para el hogar.
El presente de Grupo Salinas
Hoy, el Grupo Salinas, bajo el liderazgo de Ricardo Salinas Pliego, continúa siendo un referente en el ámbito empresarial mexicano. En el ranking de 2025 de los 100 empresarios más importantes de México, Salinas Pliego ocupa el puesto 35. Su conglomerado incluye empresas de diversos sectores, desde entretenimiento como TV Azteca hasta servicios financieros con Banco Azteca.
Recientemente, el Grupo Salinas ha enfrentado desafíos legales y fiscales, incluyendo una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que obliga a pagar deudas millonarias por impuestos, lo que ha generado un debate público sobre la situación de su imperio.
Ricardo Salinas Pliego es reconocido como uno de los empresarios más influyentes de México y presidente del Grupo Salinas.(Mireya Novo/Cuartoscuro)
Conclusión
La historia de Benjamín Ricardo Salinas Westrup es un testimonio de cómo un emprendedor visionario puede transformar su vida y la de su familia a través del comercio y la innovación. Su legado continúa en la forma en que su descendencia ha expandido el imperio familiar, mostrando que los principios de venta que él estableció siguen siendo relevantes en el panorama empresarial mexicano actual. La historia de los "abonos chiquitos" se convierte, así, en un símbolo de éxito y perseverancia que trasciende generaciones.