En un mundo donde la conectividad digital es casi un requisito esencial, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha tomado una decisión sorprendente y controvertida: revivir las cabinas telefónicas en México. Mientras que el uso de estos dispositivos ha disminuido notablemente, CFE Telecomunicaciones ha implementado un programa para reactivar este servicio, buscando cerrar la brecha digital en comunidades más vulnerables.
Un regreso inesperado
Las cabinas telefónicas eran una vista común en las calles de México hasta hace poco más de una década. Con el auge del internet móvil y aplicaciones de mensajería como WhatsApp, el uso de estos dispositivos se ha reducido drásticamente. Según datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la infraestructura de cabinas telefónicas ha visto una caída del 10.6% en los últimos cinco años.
“Con el proyecto de cabinas telefónicas se suma una alternativa para garantizar la conexión de la población que, a causa de la brecha generacional o digital, pueda ver afectada la comunicación con sus seres queridos”, declaró CFE Telecomunicaciones, que ya ha instalado 848 casetas, principalmente en los estados de Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
¿Anticuadas o necesarias?
El regreso de las cabinas ha generado un fuerte debate. Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi), critica esta estrategia como un modelo anacrónico. Según él, la CFE debería enfocar sus esfuerzos en el desarrollo de infraestructuras digitales y en programas de inclusión y alfabetización digital. "No hay criterios claros para la instalación de las cabinas; aunque algunas están en buen estado, no he visto a nadie usarlas", añade Bravo.
Hasta ahora, no se ha divulgado información sobre la inversión del programa ni sobre la cantidad de minutos que se han utilizado en estos dispositivos. Sin estos datos, es difícil evaluar la eficiencia y el impacto real del programa.
Nuevas posibilidades
A pesar de las críticas, algunos analistas sugieren que las cabinas podrían transformarse paulatinamente en puntos de acceso WiFi. Esta adaptación podría permitir no solo realizar llamadas, sino también acceder a internet, lo que justificaría su implementación en áreas remotas donde la cobertura es escasa.
La CFE defiende su visión afirmando que el programa busca garantizar que todas las personas, independientemente de su situación económica o ubicación geográfica, tengan acceso a servicios de comunicación.
Conclusión
La reactivación de las cabinas telefónicas por parte de la CFE plantea preguntas fundamentales sobre la dirección de las políticas públicas en materia de conectividad. Mientras algunos ven un intento de atención hacia poblaciones marginadas, otros consideran que este enfoque se queda atrás frente a las necesidades actuales de conectividad digital.
La clave del éxito de esta iniciativa radicará no solo en su adecuada implementación, sino también en la transparencia y resultados que pueda brindar, en un entorno donde la tecnología avanza a pasos agigantados. ¿Serán estas cabinas una solución efectiva o un vestigio de tiempos pasados? Solo el tiempo lo dirá.
Para más información sobre las políticas de conectividad en México, no dudes en visitar el sitio web de CFE Telecomunicaciones y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).