La industria petrolera en México se encuentra en un momento crítico, con la producción de hidrocarburos mostrando una caída alarmante del 7% en 2025, lo que aleja aún más la meta de alcanzar los 1.8 millones de barriles diarios prometida por el gobierno federal. Este escenario desafiante se presenta bajo el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum y el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla.
La Realidad de la Producción Petrolera
Según los informes recientes, al cierre de 2025, la producción promedio de hidrocarburos líquidos —que incluye tanto crudo como condensados— fue de 1 millón 635 mil barriles diarios. Esto representa una reducción significativa del 7.04% en comparación con el 2024, donde se reportó una producción de 1 millón 759 mil barriles por día. Durante diciembre, la producción alcanzó apenas 1 millón 660 mil barriles diarios, solo un ligero aumento respecto al mismo periodo del año anterior.
En cuanto a la producción de gas natural, Pemex y sus asociados promediaron 4,596 millones de pies cúbicos diarios, un incremento marginal del 0.5% comparado con los 4,572 millones en 2024.

Desafíos Estructurales
La administración de Sheinbaum llegó con un enfoque renovado a la producción petrolera, con la meta de reducir la dependencia de importaciones. Sin embargo, la apuesta inicial ha demostrado ser más complicada de lo anticipado. Aunque se estableció un nuevo objetivo de alcanzar 1.8 millones de barriles diarios, la Secretaría de Energía (Sener) ha recalibrado las expectativas, señalando que este objetivo no se vería cumplido hasta 2027. Este cambio en la proyección plantea dudas sobre la efectividad de las reformas implementadas.
Estrategias y Contratos Mixtos
La actual estrategia del gobierno federal se basa en la ampliación de los contratos mixtos, los cuales se espera que representen una parte crucial de la producción futura. Según el Primer Informe de Gobierno de Sheinbaum, se han adjudicado 11 contratos que podrían sumar alrededor de 64,000 barriles diarios a la producción. No obstante, esta cifra es considerada insuficiente ante la magnitud de la meta establecida.
El Plan Estratégico 2025-2035 apunta a que, con la implementación de estos contratos, se espera que aporten el 25% de la producción nacional hacia 2033, pero muchos críticos advierten que sin una reestructuración significativa, la caída en los pozos de producción podría superar lo proyectado.
Disminución de Pozos Operativos
Otro motivo de preocupación radica en la reducción de pozos en operación. En el tercer trimestre del año 2025, Pemex contaba con 3,822 pozos productores, pero este número comenzó a descender, alcanzando solo 3,489 en el mismo trimestre de 2026, lo que representa una disminución del 8.7%. En el caso del gas natural, la situación es similar, con una disminución de 8.9% en los pozos operativos.
La baja en la capacidad de perforación, junto con las restricciones financieras, presenta un panorama todavía más complejo para alcanzar la meta de producción. Actualmente, se hace evidente que los esfuerzos para recuperar la producción deben intensificarse durante este año, ya que se consideran cruciales para el futuro de la empresa estatal.
Conclusión
La situación de la producción petrolera en México es un reflejo de las dificultades enfrentadas por Pemex bajo la administración de Claudia Sheinbaum. Con una meta de 1.8 millones de barriles diarios cada vez más distante y desafíos estructurales que dificultan la recuperación, el futuro inmediato de la industria se presenta incierto. La ejecución efectiva de las estrategias propuestas, así como un seguimiento riguroso de la producción y perforación, serán determinantes para manejar esta crisis.
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