Acudieron a la FIL alrededor de 820 mil lectores

 La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) cerró ayer sus puertas


Durante los nueve días del encuentro librero se recibieron 819 mil 725 visitantes, de acuerdo con las cifras preliminares que dio el presidente de la FIL, Raúl Padilla López.

En conferencia de prensa, ante la pregunta de los medios acerca de qué espera del nuevo gobierno en materia de cultura, el funcionario reiteró que el aumento a uno por ciento del presupuesto federal y la descentralización no sólo de la alta burocracia cultural.

También recalcó: exhortamos, en principio, a que se cumpla con lo que todas las plataformas de todos los partidos plantearon: la necesidad de que la cultura tenga un presupuesto reflejado en el Presupuesto de la Federación al menos de uno por ciento del mismo, porque actualmente el presupuesto es de apenas 0.32 por ciento del presupuesto federal; es decir, que pase de 17 mil millones o 18 mil millones de pesos a 50 mil millones.

Esperaríamos que el país avance en materia de descentralización. Creo que esta feria es una muestra del potencial de los estados de la República en materia cultural. Este es un importante encuentro que se hace en provincia desde hace más de 30 años, y se debería repetir en todos los estados, no sólo en cuestión de literatura y promoción de lectura, sino en las diferentes artes.

Ahora, uno de los temas para la FIL es encontrar la forma de ampliar el espacio en el que se realiza el encuentro, toda vez que ya se está llegando al límite de la capacidad del recinto ferial.

Estamos casi en el límite de flujo; por cuestiones de protección civil se detuvo la entrada de visitantes en dos ocasiones: el jueves y el viernes, ya que sólo puede haber 35 mil personas, al llegar a esa cifra se aplica el protocolo de Protección Civil y se detiene la entrada.

Esperamos que a futuro pueda haber una reorganización de este recintopara tener más visitantes, añadió el funcionario.

Por lo pronto, las cifras preliminares indican que en 2017 la cantidad de personas que acudieron a la FIL fue de 814 mil 833 y este año aumentó a 819 mil 725 (aunque falta añadir las cifras de las últimas horas de la feria).

Ida Vitale, Del Paso y Pitol

En 2018 acudieron 2 mil 280 editoriales de 47 países, asistieron 19 mil 740 profesionales del libro, 328 agentes literarios, 140 empresas participaron en el salón de derechos, hubo 630 presentaciones de libros, 210 foros literarios, 79 académicos, 93 actividades artísticas y musicales, 238 actos para profesionales y 20 premios y homenajes, entre ellos a Ida Vitale, quien recibió el Premio FIL de Literaturas en Lenguas Romances, y se recordó a Fernando del Paso y Sergio Pitol, entre otros.

Los asistentes a la FIL Niños fueron 160 mil 373 y en la FIL Jóvenes se realizaron 190 actividades.

Este año Portugal fue el país invitado y, de acuerdo con cifras de la delegada de la comisión portuguesa, Manuela Júdice, el programa, en el que se buscó o”el cruce de culturas con México y otros países”, contó con 65 pláticas en el Pabellón de Portugal, diseñado para representar la biblioteca de una casa.

Los autores portugueses, además de participar en el pabellón, tuvieron actividades en la FIL como en el Encuentro Internacional de Cuentistas, El Salón de la Poesía o el Festival de las Letras Europeas.

Hasta el sábado se habían vendido en el pabellón 3 mil libros. Los autores más solicitados fueron José Saramago, Gonçalo M. Tavares, António Lobo Antunes y Eça de Queirós. Para el Foro FIL se prepararon nueve conciertos con la participación, también hasta el sábado, de 13 mil personas, además de actos especiales, ciclos de cine y exposiciones.

Marisol Schulz, directora de la FIL, señaló que la presencia de Portugal mostró a los visitantes que ese país europeo no es sólo fado y saudade, y para los portugueses que México no es sólo tequila y mariachi.

El próximo año la FIL abrirá sus puertas el 30 de noviembre con India, nación diversa con una literatura vital, como país invitado.

Ayer acabaron las presentaciones de libros, los conciertos, las actividades académicas y el encuentro de lectores con autores. Miles de libros encontraron su nueva casa y los millones de páginas que no tendrán dueño regresan a sus lugares de origen en cientos de cajas de cartón. Los pasillos de la Expo Guadalajara, a partir de las nueve de la noche, quedaron vacíos.

Fuente: La Jornada


El Corresponsal, en el lugar de la noticia.