Cygnus, cinta mexicana de ciencia ficción que busca “abrir puertas”

Fue rodada en el Gran Telescopio de Sierra Negra, en Puebla, y asesorada por científicos


¿Estamos solos en el universo? Es una de las interrogantes que plantea Cygnus, película mexicana de ciencia ficción que pretende abrir puertas, generar un público que, con una buena historia, se entretenga y reflexione.

Fue rodada en las instalaciones del Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano, ubicado en Puebla a más de 4 mil 600 metros de altura, en la cima del volcán Sierra Negra.

Científicos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) confiaron en la historia de Cygnus (nombre de una constelación), que no necesitó hipótesis o teorías, pues sólo se trata de un drama que pueden vivir científicos.

En la historia, un astrónomo de ese centro descubre una señal. A partir de ese momento, empiezan a sucederle cosas extrañas.

Crear una película distinta fue lo que motivó al director Hugo Félix Mercado y al guionista Carlos Alvahuante, quienes comenzaron su historia en 2005.

En entrevista, Hugo Félix revela a La Jornada que nunca pretendió realizar una cinta hollywoodense. La idea era filmar algo con temas de interés, como saber si estamos solos en el universo. Le interesaba hacerla bajo los estándares de una producción nacional, pero con un rumbo distinto de tanta comedia romántica, que se piensa que es lo único que va a funcionar.

Recuerda que cuando conocieron el telescopio, se dijeron: de aquí somos. Nunca se ha filmado un centro científico.

Comenta que mucha gente no le encontraba sentido al proyecto, pese a la herencia astronómica de los mexicanos.

Cuando buscaba el financiamiento, un productor le dijo: te apoyo siempre y cuando cambies a los protagonistas; que no sean mexicanos.

En otro caso, relata, le dijeron que no creían en la historia porque el protagonista era mexicano. No creo que un científico mexicano haga esto, le señalaron.

Afirma que a los productores “les hablaba del telescopio y ni siquiera sabían que existía. Les comentaba que era la historia de un astrónomo que encuentra una señal con ese equipo, pero se me quedaban viendo raro: ‘¿eso existe?’, me preguntaban. Incluso, cuando terminamos el filme varios aseguraron que la animación en ‘la que se veía un telescopio había quedado bien’”.

Pero más que obtener financiamiento de productores desinformados, lo importante era convencer a los científicos sobre la seriedad del proyecto.

Hugo Félix Mercado señala: “me entrevisté con los expertos del INAOE. Estaban interesados, pero preguntaban: ‘¿cuál es la historia?’ Les preocupaba el contenido desde el punto de vista científico. Pasaron los años y el telescopio aún no estaba terminado. Mientras, yo seguía buscando el dinero… Nos dimos cuenta de que éramos aliados: nosotros queríamos una locación ideal y ellos, gente que difundiera su centro de investigación”.

Abunda: Fue una alianza bonita. Nunca hubo un problema. Al contrario, pusieron el telescopio a nuestra disposición, sólo con la condición de que respetáramos los espacios de los astrónomos. Ahora, podemos contar una historia en un lugar en el que nadie lo había hecho. Ellos encontraron una opción para dar a conocer su centro de trabajo.

El realizador comenta que desde 2005 viajaba al instituto a platicar sus avances, por lo que los científicos vieron seriedad, que no era ocurrencia y lo asesoraron tras darse cuenta de que filmaba una historia basada en ciencia, no una en la que sólo aparece una buena locación.

Entendieron que no hacíamos un documental, sino una cinta con verosimilitud; una ficción, una película de entretenimiento, por eso se flexibilizaron y nos asesoraron.

Admite que construyeron algunos sets en un foro de Ciudad de México, porque filmar en Sierra Negra tiene desventajas. Mucha gente tuvo problemas, como el mal de montaña, sin contar con las radiaciones ultravioleta. Además, los científicos tenían que trabajar.

No obstante, valió la pena la espera. Logramos una cinta digna y bien armada, que es diferente no porque sea de ciencia ficción mexicana, sino porque toca un tema que es de interés para la humanidad.

Entre 20 y 30 copias de Cygnus se exhibirán a partir del 2 de noviembre en salas de México.

El elenco está integrado por Jorge Luis Moreno, Cassandra Ciangherotti, Marco Treviño y Gustavo Sánchez Parra.

Fuente: La Jornada


El Corresponsal, en el lugar de la noticia.